segunda-feira, 28 de dezembro de 2009

Sob a Chuva

Sob a chuva sobre a face
Me encontro em uma gota de esperança
Como tudo sou parte de um todo
Que vagamente percebo

Vivo e morro sob a chuva
Quantas vezes a minha insanidade permitir
Quantas vezes o meu grito ecoar
Perdido em minhas lágrimas

Sob a chuva respiro meu ar efêmero
De liberdade eterna


Alexandre Alves.

segunda-feira, 23 de novembro de 2009

Antelación del amor

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.

Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.

Jorge Luis Borges.

Soneto VI

En los bosques, perdido, corté una rama oscura
y a los labios, sediento, levanté su susurro:
era tal vez la voz de la lluvia llorando,
una campana rota o un corazón cortado.

Algo que desde tan lejos me parecía
oculto gravemente, cubierto por la tierra,
un grito ensordecido por inmensos otoños,
por la entreabierta y húmeda tiniebla de las hojas.

Pero allí, despertando de los sueños del bosque,
la rama de avellano cantó bajo mi boca
y su errabundo olor trepó por mi criterio

como si me buscaran de pronto las raíces
que abandoné, la tierra perdida con mi infancia,
y me detuve herido por el aroma errante.

Pablo Neruda.

Soneto I

Matilde, nombre de planta o piedra o vino,
de lo que nace de la tierra y dura,
palabra en cuyo crecimiento amanece,
en cuyo estío estalla la luz de los limones.

En ese nombre corren navíos de madera
rodeados por enjambres de fuego azul marino,
y esas letras son el agua de un río
que desemboca en mi corazón calcinado.

Oh nombre descubierto bajo una enredadera
como la puerta de un túnel desconocido
que comunica con la fragancia del mundo!

Oh invádeme con tu boca abrasadora,
indágame, si quieres, con tus ojos nocturnos,
pero en tu nombre déjame navegar y dormir.

Pablo Neruda.

El mar

Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.

Lo que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que subía
y bajaba a su abismo,
el frío del azul que crepitaba,
el desmoronamiento de la estrella,
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder quieto, allí, determinado
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que crecían
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existencia:
di mi adhesión al puro movimiento.

Pablo Neruda.

O CAPTAIN! my Captain!

O CAPTAIN! my Captain! our fearful trip is done;
The ship has weather’d every rack, the prize we sought is won;
The port is near, the bells I hear, the people all exulting,
While follow eyes the steady keel, the vessel grim and daring:
But O heart! heart! heart!
O the bleeding drops of red,
Where on the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

O Captain! my Captain! rise up and hear the bells;
Rise up—for you the flag is flung—for you the bugle trills;
For you bouquets and ribbon’d wreaths—for you the shores a-crowding;
For you they call, the swaying mass, their eager faces turning;
Here Captain! dear father!
This arm beneath your head;
It is some dream that on the deck,
You’ve fallen cold and dead.

My Captain does not answer, his lips are pale and still;
My father does not feel my arm, he has no pulse nor will;
The ship is anchor’d safe and sound, its voyage closed and done;
From fearful trip, the victor ship, comes in with object won;
Exult, O shores, and ring, O bells!
But I, with mournful tread,
Walk the deck my Captain lies,
Fallen cold and dead.

Walt Whitman

Poetas de amanhã

Poetas de amanhã:
Arautos, músicos,cantores de amanhã !
Não é dia de eu me justificar
E dizer ao que vim;
Mas vocês, de uma nova geração,
Atlética, telúrica, nativa,
Maior que qualquer outra conhecida antes
- levantem-se: pois têm de me justificar !

Eu mesmo faço apenas escrever
Uma ou duas palavras
Indicando o futuro;
Faço tocar a roda para frente
Apenas um momento
E volto para a sombra
Correndo
Eu sou um homem que, vagando
A esmo, sem de todo parar,
Casualmente passa a vista por vocês
E logo desvia o rosto,
Deixando assim por conta de vocês
Conceituá-lo e aprová-lo,
A esperar de vocês
As coisas mais importantes.

Walt Whitman
(Tradução de Carlos Eduardo Fontes)

quinta-feira, 19 de novembro de 2009

Conquista

Segundo o Aurélio
é um ato ou efeito de conquistar
Tem uma conotação de conquistar
Algo ou alguém...

Mas para a moça é muito mais que isso
Pois ela aprendeu que a conquista é como
Subir um degrau de cada vez

Degrau?
Sim, degraus da vida que ora são de cimento,
Ora são de terra
Os degraus de alguém que sonha
Com um mundo melhor e cheio de vitórias

Conquistar o seu mundo interior é
Uma das maiores virtudes
Muito mais difícil do que se imagina
Mas é onde a palavra impossível não
Consegue chegar

Não importa se você conquista
os namorados ou os amantes
os amigos ou os falsos
o sorriso ou a lágrima

O importante é que você
pode conquistar sua alegria
Nos pequenos gestos
Ou nos grandes momentos

Se importar em olhar para dentro
E curtir o que se tem de melhor
São dicas de quem percebeu
Que a conquista tem um grande valor

Para alguns este valor é o mais caro do mundo
Para outros um detalhe insignificante
Mas para os sábios e atenciosos
Tem um valor incalculável

Deixe que as coisas mais belas se exalem
através de um olhar penetrante ou
de um sorriso exuberante

Desfrute do seu dia
a começar pelo lindo nascer do sol
E a terminar pela linda lua que irradia
Sua beleza junto as estrelas

Você perceberá que no fundo
Conseguiu conquistar a sabedoria
De apreciar as maravilhas que Deus
Reservou para você

Isso será muito mais gratificante
Do que subir no pódio
Ou obter méritos e medalhas

Lilica

terça-feira, 17 de novembro de 2009

O tempo

O tempo é assim,
segue em frente,
sem olhar para trás,
e tem tempo pra tudo,
pra rir e pra chorar,
pra esquecer e pra lembrar,
e sempre relembrar
do momento presente.

É um detalhe,
na noite, que assedia.
Um olhar, uma piscada,
uma fração do nada,
que engasga e cala,
a hora do oásis,
um pensar ao vento,
na oração em sintonia.

É uma viagem,
com calma,
no espaço, da vida,
sentida no abraço,
de quem se aproxima,
num túnel,
no próprio tempo,
pra dentro da alma.

Pedro Cesquim

Solidão

A solidão as vezes é insólita
Traiçoeira como o não ser
As vezes nos levanta
As vezes nos derruba

Estar só é aproximar-se de si mesmo
É viver por si
É alimentar o egoismo dos grandes

A solidão guarda sempre um suspiro
Uma saudade
Uma vontade de ir ou de ficar

A solidão é como um bolero
Onde não se dança
Apenas se escuta

Alexandre Alves

sexta-feira, 13 de novembro de 2009

Cancíon de la sangre

Duerme, mi sangre única
que así te doblaste,
vida mía, que se mece
en rama de sangre.

Musgo de los sueños míos
en que te cuajaste,
duerme así, con tus sabores
de leche y de sangre.

Hijo mío, todavía
sin piñas ni agaves,
y volteando en mi pecho
granadas de sangre,

sin sangre tuya, latiendo
de las que tomaste,
durmiendo así tan completo
de leche y de sangre.

Cristal dando unos trasluces
y luces, de sangre;
fanal que alumbra y me alumbra
con mi propia sangre.

Mi semillón soterrado
que te levantaste;
estandarte en que se para
y cae mi sangre;

camina, se aleja y vuelve
a recuperarme.
Juega con la duna, echa
sombra y es mi sangre.

¡En la noche, si me pierde,
lo trae mi sangre!
¡Y en la noche, si lo pierdo,
lo hallo por su sangre!

Gabriela Mistral

domingo, 8 de novembro de 2009

Tierra Chilena

Danzamos en tierra chilena,
más bella que Lía y Raquel;
la tierra que amasa a los hombres
de labios y pecho sin hiel...

La tierra más verde de huertos,
la tierra más rubia de mies,
la tierra más roja de viñas,
¡qué dulce que roza los pies!

Su polvo hizo nuestras mejillas,
su río hizo nuestro reír,
y besa los pies de la ronda
que la hace cual madre gemir.

Es bella, y por bella queremos
sus pastos de rondas albear;
es libre y por libre deseamos
su rostro de cantos bañar...

Mañana abriremos sus rocas,
la haremos viñedo y pomar;
mañana alzaremos sus pueblos;
¡hoy sólo queremos danzar!

Gabriela Mistral

Patagonia

A la Patagonia llaman
sus hijos la Madre Blanca.
Dicen que Dios no la quiso
por lo yerta y lo lejana,
y la noche que es su aurora
y su grito en la venteada
por el grito de su viento,
por su hierba arrodillada
y porque la puebla un río
de gentes aforesteradas.

Hablan demás los que nunca
tuvieron Madre tan blanca,
y nunca la verde Gea
fue así de angélica y blanca
ni así de sustentadora
y misteriosa y callada.
¡Qué Madre dulce te dieron,
Patagonia, la lejana!
Sólo sabida del Padre
Polo Sur, que te declara,
que te hizo, y que te mira
de eterna y mansa mirada.

Oye mentir a los tontos
y suelta tu carcajada.
Yo me la viví y la llevo
en potencias y en mirada.

-Cuenta, cuenta, mama mía
¿es que era cosa tan rara?
Cuéntala aunque sea yerta
y del viento castigada.

Te voy a contar su hierba
que no se cansa ni acaba,
tendida como una madre
de cabellera soltada
y ondulando silenciosa,
aunque llena de palabras.
La brisa la regodea
y el loco viento la alza.
No hay niña como la hierba
en abajar bulto y hablas
cuando va llegando el puelche
como gente amotinada,
y silba y grita y aúlla,
vuelto solamente su alma.

Gabriela Mistral

Luz de Chile

¿Qué tendrán las piedras pardas
y los pedriscos y el légamo
que al más cascado lo llevan
alácrito de ardimiento?
Es como que el Valle hace
de camino y de viajero
y nos lleva liberados
de jornada y de aceceo.

La luz viva travesea
a donaire y devaneo
y da mirada de amante
rica de descubrimientos.
Prendidos a lo que amamos
vistas ni aromas perdemos
y por la luz que tuvimos
de muertos seguimos viendo.

Hermana loca la Ruta,
Madre Luz y Padre el Viento,
y tu Norte aventurero
no me faltéis que voy sola
con un huemul y un pergenio.

Lleva un lindo trotecito
el ciervo en Abel contento
y el Valle se nos anima
de sus locos corcoveos.

Por fin la sonrisa sube
al indio en corto chispeo
y a los tres ya no les pesa
el mundo que recibieron.

La luz del Valle Central
es la que nos da ardimiento,
hace ver el maizal
en muchachada que danza
y las melgas de frijoles
son un baile de muchachas.

Ella muda el nisperal
en cargazón de luceros;
de la higuera hace matrona
inmóvil por regadora;
de cada piedra hace otra
que es Reina y camina...

Gabriela Mistral

quarta-feira, 4 de novembro de 2009

Um grande amor

Todo grande amor
Traz em si três mistérios:
O imponderável,
Um cheiro de jasmim
E um sopro de eternidade!


Alexandre Alves

terça-feira, 27 de outubro de 2009

Soneto LI

Tu risa pertenece a un árbol entreabierto
por un rayo, por un relámpago plateado
que desde el cielo cae quebrándose en la copa,
partiendo en dos el árbol con una sola espada.

Sólo en las tierras altas del follaje con nieve
nace una risa como la tuya, bienamante,
es la risa del aire desatado en la altura,
costumbres de araucaria, bienamada.

Cordillerana mía, chillaneja evidente,
corta con los cuchillos de tu risa la sombra,
la noche, la mañana, la miel del mediodía,

y que salten al cielo las aves del follaje
cuando como una luz derrochadora
rompe tu risa el árbol de la vida.

Pablo Neruda.

terça-feira, 20 de outubro de 2009

Seio de virgem

O que eu sonho noite e dia,
O que me dá poesia
E me torna a vida bela,
O que num brando roçar
Faz meu peito se agitar,
E' o teu seio, donzela!

Oh! quem pintara, o cetim
Desses limões de marfim,
Os leves cerúleos veios,
Na brancura deslumbrante
E o tremido de teus seios!

Quando os vejo, de paixão
Sinto pruridos na mão
De os apalpar e conter...
Sorriste do meu desejo?
Loucura! bastava um beijo
Para neles se morrer!

Minhas ternuras, donzela,
Votei-as à forma bela
Daqueles frutos de neve...
Aí duas cândidas flores
Que o pressentir dos amores
Faz palpitarem de leve.

Mimosos seios, mimosos,
Que dizem voluptuosos:
"Amai-nos, poetas, amai!
"Que misteriosas venturas
"Dormem nessas rosas puras
E se acordarão num ai!"

Que lírio, que nívea rosa,
Ou camélia cetinosa
Tem uma brancura assim?
Que flor da terra ou do céu,
Que valha do seio teu
Esse morango ou rubim?

Álvares de Azevedo

segunda-feira, 19 de outubro de 2009

Mais que uma poesia

Uma poesia é um rosto moreno,
molhado pela chuva fina.
É um olhar distraído, numa piscada
serena da garota distante.

Uma poesia é um beijo colorido
no papel, com cor de framboesa.
É uma blusa molhada, colada,
mostrando um corpo excitante.

Uma poesia é o charme que se cria
quando disfarçando ela diz não.
É um gole de vinho tinto, seco,
de quem sonha na noite fria (vazia).

Uma poesia são pingos d’orvalho
iluminando uma rosa aveludada.
É um sorriso criança, maroto,
da moça com ar de desdém.

Uma poesia são raios de sol
passeando pelas nuvens à tarde.
É uma rima quase indefinida, por
um amor escondido, para ninguém.

Pedro Cesquim.

sábado, 17 de outubro de 2009

Amor

Amemos! Quero de amor
Viver no teu coração!
Sofrer e amar essa dor
Que desmaia de paixão!
Na tu'alma, em teus encantos
E na tua palidez
E nos teus ardentes prantos
Suspirar de languidez!
Quero em teus lábio beber
Os teus amores do céu,
Quero em teu seio morrer
No enlevo do seio teu!
Quero viver d'esperança,
Quero tremer e sentir!
Na tua cheirosa trança
Quero sonhar e dormir!
Vem, anjo, minha donzela,
Minha'alma, meu coração!
Que noite, que noite bela!
Como é doce a viração!
E entre os suspiros do vento
Da noite ao mole frescor,
Quero viver um momento,
Morrer contigo de amor!

Álvares de Azevedo

Pálida à luz

Pálida à luz da lâmpada sombria,
Sobre o leito de flores reclinada,
Como a lua por noite embalsamada,
Entre as nuvens do amor ela dormia!

Era a virgem do mar, na escuma fria
Pela maré das águas embalada!
Era um anjo entre nuvens d'alvorada
Que em sonhos se banhava e se esquecia!

Era mais bela! o seio palpitando
Negros olhos as pálpebras abrindo
Formas nuas no leito resvalando

Não te rias de mim, meu anjo lindo!
Por ti - as noites eu velei chorando,
Por ti - nos sonhos morrerei sorrindo!

Álvares de Azevedo

Adeus, meus sonhos!

Adeus, meus sonhos, eu pranteio e morro!
Não levo da existência uma saudade!
E tanta vida que meu peito enchia
Morreu na minha triste mocidade!
Misérrimo! Votei meus pobres dias
À sina doida de um amor sem fruto,
E minh'alma na treva agora dorme
Como um olhar que a morte envolve em luto.
Que me resta, meu Deus?
Morra comigo
A estrela de meus cândidos amores,
Já não vejo no meu peito morto
Um punhado sequer de murchas flores!

Álvares de Azevedo

domingo, 11 de outubro de 2009

A Flauta Vértebra

A todos vocês,
que eu amei e que eu amo,
ícones guardados num coração-caverna,
como quem num banquete ergue a taça e celebra,
repleto de versos levanto meu crânio.

Penso, mais de uma vez:
seria melhor talvez
pôr-me o ponto final de um balaço.
Em todo caso
eu
hoje vou dar meu concerto de adeus.

Memória!
Convoca aos salões do cérebro
um renque inumerável de amadas.
Verte o riso de pupila em pupila,
veste a noite de núpcias passadas.
De corpo a corpo verta a alegria.
esta noite ficará na História.
Hoje executarei meus versos
na flauta de minhas próprias vértebras.


Maiakóvski

quarta-feira, 7 de outubro de 2009

Anoitece

Quando a musa aparece,
feliz, radiante, na tarde fria,
para sonhar nos convida,
para viver uma poesia.

É como um pegar na mão,
seguir a dança,
sentir nos olhos,
do próprio coração,
um pulsar, com calma
na lágrima que desce.

É um doce suspiro,
ao sentir o dia completar,
e nele se aquecer,
como se o ar fosse faltar.

E na escuridão que chega,
soltos, contentes,
pirilampos, brincando
de pega-pega,
unindo nossas almas
quando docemente anoitece.


Pedro Cesquim

Em silêncio

Em silêncio te falo na voz do coração,
e nesse instante se afina a sintonia,
pondo nossos corpos em harmonia,
criando uma atmosfera de comoção.

Em silêncio te falo com muito carinho,
e sua presença se torna presente,
que mesmo sabendo voce ausente,
sinto seu respirar, de mim juntinho.

Em silêncio te falo com paz e calma,
e te imagino ouvindo e respondendo,
na sutil sabedoria do amor divino.

Em silêncio te ouço com minh'alma, e
calado, em extase, vou percebendo,
em unissono sua voz como um hino.

Pedro Cesquim

segunda-feira, 5 de outubro de 2009

A Noite

A noite quando chega
Traz o teu cheiro de Lua
E a brisa mesmo que tardia
Meu sonho leva

A noite quando chega
Leva-me para teus sonhos
Embriaga meu pranto
Até que o sol apareça

Há noite que nunca chega...


Alexandre Alves Neto

segunda-feira, 24 de agosto de 2009

Poemas Azuis

Teu beijo não só é doce
É quente como uma tarde baiana
Ele é ondulado, ligeiramente, como teus cabelos
Teu beijo é assim mesmo, azul da cor do mar

As vezes não me sinto
Por sintonia completa nem me vejo
Apenas sinto o universo pulsando
Dentro do que instantes foi a minha mente
E nesses raros momentos só percebo
O azul claro dos meus sonhos, perdidos como eu

Outro dia estava eu passeando
Pelos teus olhos, subindo, descendo, ouvindo
Hora alegre, hora triste, em segundos que de tão intensos
Horas pareciam
Mas sempre te encontrando entre a terra
E o azul profundo do céu.

É só que te encontro,
Sem nada, sem ninguém
Eu, você e um sonho impossível
Talvez seja essa a maior vantagem de um sonho:
Amar sem limites

Oh mar azul de suaves ondas
De céu claro e cheiro de chuva
Mar de amor sem fim
Que se encontra tão longe de ti
Mas dentro de mim

Alexandre Alves Neto

domingo, 23 de agosto de 2009

Arte Poética

                                                   

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.

Jorge Luis Borges

O Tigre


Tigre, tigre que flamejas
Nas florestas da noite.
Que mão que olho imortal
Se atreveu a plasmar tua terrível simetria?
Em que longínquo abismo, em que remotos céus
Ardeu o fogo de teus olhos?
Sobre que asas se atreveu a ascender?
Que mão teve a ousadia de capturá-lo?
Que espada, que astúcia foi capaz de urdir
As fibras do teu coração?
E quando teu coração começou a bater,
Que mão, que espantosos pés
Puderam arrancar-te da profunda caverna,
Para trazer-te aqui?
Que martelo te forjou? Que cadeia?
Que bigorna te bateu? Que poderosa mordaça
Pôde conter teus pavorosos terrores?
Quando os astros lançaram os seus dardos,
E regaram de lágrimas os céus,
Sorriu Ele ao ver sua criação?
Quem deu vida ao cordeiro também te criou?
Tigre, tigre, que flamejas
Nas florestas da noite.
Que mão, que olho imortal
Se atreveu a plasmar tua terrível simetria?


William Blake
(Tradução Ângelo Monteiro)